Di Gregorio venció en el Naranco
Después de tantas desgracias, ya me merecía algo así\”, dijo ayer Beñat Intxausti, emocionado, tras conquistar la Vuelta a Asturias. El vizcaíno fue el año pasado testigo de la muerte de su compañero Xavi Tondo: \”Necesitaba volver a ganar por mí, pero también por dedicársela a él\”. Y tras la tragedia no levantó cabeza, con caídas en el Tour de Francia y la Vuelta a Burgos que frenaron sus retos. Intxausti se desquitó ayer de tanto infortunio. Y lo hizo, además, seis días antes del inicio del Giro de Italia, que arrancará el sábado en Dinamarca: \”Por supuesto, este triunfo es un impulso moral de cara a esta carrera, donde aspiro a ganar una etapa y estar lo más arriba posible en la general\”.
El ciclista del Movistar entró segundo en el Naranco detrás del francés Remy di Gregorio y arrebató el liderato a Alex Marque. Ion Izagirre, que partía segundo de la general tras vencer en la crono, se cayó en el descenso del Cordal y abandonó.